LOS 12 DE MONTEAGUDO

Dicen leyendas antiguas que las amapolas son gotas de sangre de campesinos asesinados que se resisten a morir definitivamente sin que se conozca la injusticia de su muerte. Si es así, por los campos de toda Navarra, por Ballaráin, por el Carrascal, por Milagro, por la Bardena de Arguedas, etc., cada año se renuevan las amapolas en el campo golpeando nuestra memoria para recordarnos a los trabajadores corellanos, en su mayoría jornaleros del campo, asesinados en aquellos infaustos meses de julio y agosto de 1936. Pero en la tierra corellana, en la tierra que pisamos, también florecen las amapolas, las gotas de sangre de campesinos muertos. Algunos de ellos corellanos, pero también de otros pueblos. Hoy hace 85 años eran asesinados en Corella 6 trabajadores monteagudanos y 9 días después otros 6. No sabemos por qué motivo fueron fusilados en Corella, si por connivencia con la Junta de Guerra Carlista local, de la que formaba parte el párroco de San Miguel, D. Serafín, o con la Brigada Negra de Corella dirigida por el médico Abadía. Tampoco sabemos los lugares concretos donde se realizaron las ejecuciones. Pero sabemos quiénes eran y cuáles eran los ideales de justicia social por los que los mataron, y su memoria perdurará mientras nazcan amapolas en nuestros campos. ¡Memoria eterna para los 12 de Monteagudo!   

MONTEAGUDO   

En 1930 la Villa de Monteagudo, muga con Aragón, seguía siendo una sociedad feudal. Los herederos de Ángel Magallón, Grande de España, Señor de San Adrián y Monteagudo, poseían 3.430 robadas de regadío eventual, de las 4.900 de esta clase existentes en la Villa. Esta injusta realidad marcaba las relaciones económicas, políticas y sociales de Monteagudo. En 1919 los jornaleros protagonizaron una huelga por los bajos niveles salariales que soportaban en comparación con los pueblos cercanos. El miedo a perder casas y pequeñas fincas, propiedad del Marquesado, y la dependencia que suponía la contratación de jornaleros, selectiva y discriminatoria, frenó las reivindicaciones campesinas.

La República significaba esperanza, mucho más que en otros lugares. Las Elecciones son ganadas por los afines a la Casa de San Adrián y el nuevo alcalde, Eustaquio Azagra, toma posesión del cargo ante el comandante de puesto de la Guardia Civil de Ablitas, Vicente Revilla. Las elecciones tuvieron que repetirse y de nuevo ganará la derecha y las sesiones de los plenos se convocaban a horas que los vecinos estaban trabajando.

La UGT consiguió dos concejales y con la Casa del Pueblo fue el motor de la dinámica social especialmente reivindicativa respecto a las tierras de los señoríos y la Ley de Laboreo forzoso en las fincas de la Casa de San Adrián. En noviembre de 1932, los jornaleros realizan una huelga de 24 horas. Si el censo campesino era de 200 familias, más de 60 vivían exclusivamente de los jornales y su situación se agravó ante el trato discriminatorio de los propietarios y la Casa de San Adrián contra los jornaleros de izquierdas.

La Bolsa de trabajo estaba instaurada, pero no fue tenida en cuenta. Se solicitaron trabajos sociales como obras en el río, traída de aguas, arriendo de tierras e incluso el reparto de raciones a las familias más necesitadas. Tras el triunfo del Frente Popular, son cesados varios concejales derechistas, y posteriormente los republicanos abandonarán a la izquierda y la derecha volvió a ganar a las elecciones.

El 15 de marzo de 1936, una multitudinaria manifestación recorrió las calles del pueblo en apoyo a las reivindicaciones campesinas, elevándolas al Gobierno del Frente Popular. Las banderas del Ayuntamiento, los maestros y maestras de Monteagudo, y la nueva banda municipal, afines a la izquierda, participaron en la movilización. La República estaba en marcha y todos esperaban que la Reforma Agraria trajera justicia al desigual reparto de la tierra. El 9 de julio de 1936, el Ayuntamiento acordó acudir a una reunión en Tudela donde se iba a tratar sobre las grandes propiedades de los Grandes de España en los pueblos riberos.

El 21 de julio, llegó un grupo de Guardias Civiles de Tudela y ocuparon el pueblo y nombraron como nuevo alcalde a Manuel Jarauta de Goicoechea. Por mandato de la Guardia Civil se nombra a Eustaquio Azagra Jefe de las Milicias Locales. Muchos vecinos se han ocultado o escapado. Se destituye a las maestras Mª Concepción Adrián Arévalo, Mª Suceso Cano Aguinaga y a Leonor Gómez de Quintana. Eustaquio Azagra dimite como Jefe de la milicia local y se forma una Junta de Guerra compuesta por Fermín Sola “Sacapieles”, Mariano Ochoa y Tomás Azagra, elegida por la Junta Carlista de Tudela.

Cansados de estar escondidos, algunos escapados retornan al pueblo. En días sucesivos fueron detenidos y varios vecinos son encerrados en las escuelas. El día 19 de agosto son asesinados en Corella Tomás Clavijo Soria, de 62 años y padre de cuatro hijos, responsable de la UGT, Emilio Jarauta, el concejal Francisco Muñoz, Pablo Planillo, Bonifacio Martínez y Santiago Ullate. El 28 de agosto, otros seis detenidos seguirán los pasos de los anteriores. En el mismo lugar fusilan al concejal Tomás Clavijo Ullate, Cecilio Muñoz, que al llevárselo de casa pidieron a su madre la camisa de las Juventudes Socialistas “ya que no se la iba a poner más”, Eugenio Muñoz, Ramiro Planillo, padre de cuatro hijos, Demetrio, hermano del anterior y Julio Tomás.

Se destituye al alguacil y al guarda, a Feliciano Fernández, encargado de las aguas de Novallas. Juan Arbiol, Jesús Jarauta y otros fueron multados y desterrados del pueblo, José Sangalo sufrió cárcel y algunos, como Miguel Ayensa, escaparon ocultándose en Pamplona.

La Junta de Guerra se quedó toda la cosecha que habían recogido las izquierdas. Se les obligó a ir al Tercio de Sanjurgo, entre ellos, Plácido Cornago, Victoriano Baigorri, Mariano Estella, Santos Sangalo y Epifanio Martinez. Ángel Clavijo se pasó al bando republicano en la Sierra de Alcubierre y los jóvenes Mariano Clavijo, Cecilio Martinez, y Juan Baigorri “desaparecieron” en las matanzas de Zaragoza, con el fusilamiento de cientos de hombres “sospechosos” de querer pasarse al bando republicano.

En noviembre, mataron a Aquiles Morales, entre Ablitas y Fontellas, y a Francisco Muñoz, posiblemente en Pamplona. El secretario del Ayuntamiento, Cecilio Cornago, que estaba preso en el Fuerte San Cristóbal, fue sacado una noche y fue asesinado en paradero desconocido; Luis Martinez, recaudador de arbitrios, corrió idéntica suerte. La Iglesia, en la figura de su párroco, Santos Asensio, no atendió las súplicas de las familias represaliadas, y fue transigente y colaborador con la represión.

Testimonio de J. Jarauta: “Los curas daban buenas palabras pero estaban a favor del crimen. No se oponían a nada. Don Santos Asensio, era de Tarazona y entonces párroco de Monteagudo y para mí un doble criminal. A la mujer de Jesús Jarauta, la Concepción Muñoz le detuvieron a su hermano; era el 27 de agosto cuando su hermano le avisó para que le llevasen calzado nuevo. Entre el calzado viejo puso una nota diciendo “esta noche nos matan”. Su madre era vecina del párroco y pasó a verlo cuando estaba cenando con la Guardia Civil y de rodillas le dijo: “Don Santos, ¿pero qué van a hacer?”. El párroco le contestó: “Tranquila Ángeles, ve a casa y cena tranquila que no pasará nada”. Aquella misma noche se los llevaron para matarlos al día siguiente en Corella. Peor papel no podían hacer”.

(Del libro Navarra 1936, de la esperanza al terror)

 


Asesinados en Corella el 19 de agosto de 1936


Tomás CLAVIJO SORIA

Datos personales

Fecha de nacimiento: 7/3/1874

Edad: 62 años

Estado civil: Casado

Padre: Cipriano

Madre: Juana

Hijos: 4

Profesión: Jornalero

Militancia: UGT Vicepresidente

Informe de muerte

Fecha: 19/8/1936

Localización: "en la carretera de Corella a Castejón"

Causa: "con motivo del Glorioso Movimiento Nacional"

Informe: AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 99. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Tomás Clavijo Soria


Ficha del Fondo Jimeno Jurío

Emilio JARAUTA RODRÍGUEZ

Datos personales

Fecha de nacimiento: Año 1906

Edad: 30 años

Estado civil: Casado

Padre: Ángel

Madre: Isabel

Profesión: Jornalero

Informe de muerte

Fecha: 19/8/1936

Localización: "jurisdicción de Corella"

Causa: "a consecuencia del Glorioso Movimiento Nacional"

Informe: "en los primeros días de la segunda quincena de agosto de 1936 partió de Monteagudo sin que hasta la fecha se haya tenido noticia alguna de su paradero" (AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela.Año 1939. Número 100. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Emilio Jarauta Rodríguez)


Ficha del Fondo Jimeno Jurío

Bonifacio MARTÍNEZ TABUENCA

Datos personales

Fecha de nacimiento: 21/9/1912

Edad: 23 años

Estado civil: Soltero

Padre: Bonifacio

Madre: Rogelia

Militancia: UGT Junta

Informe de muerte

Fecha: 19/8/1936

Localización: Corella


A. Sanz-Marcotegui

Francisco MUÑOZ TORRELLAS

Datos personales

Fecha de nacimiento: 10/6/1896

Edad: 40 años

Estado civil: Casado

Padre: Antonio

Madre: Paula

Hijos: 3

Profesión: Jornalero

Ocupó el cargo de: Concejal -1936- de Monteagudo

Militancia: UGT

Informe de muerte

Fecha: 19/8/1936

Localización: "en jurisdicción de Corella"

Causa: "a consecuencia del glorioso Movimiento Nacional"

Informe: AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 55. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Francisco Muñoz Torrellas


Ficha del Fondo Jimeno Jurío

Pablo PLANILLO GRACIA

Datos personales

Fecha de nacimiento: 28/4/1902

Edad: 34 años

Estado civil: Casado

Padre: Julián

Madre: Prudencia

Hijos: 2

Profesión: Jornalero

Militancia: UGT Junta

Informe de muerte

Fecha: 19/8/1936

Localización: "en el término municipal de Corella"

Causa: "a consecuencia del Glorioso Movimiento Nacional"

Informe: AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 95. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Pablo Planillo Gracia


Ficha del Fondo Jimeno Jurío

Santiago ULLATE OCHOA

Datos personales

Fecha de nacimiento: 23/7/1898

Edad: 38 años

Estado civil: Soltero

Padre: Francisco

Madre: María

Profesión: Jornalero

Militancia: UGT Presidente

Informe de muerte

Fecha: 19/8/1936

Localización: Corella

Causa: "a consecuencia del Glorioso Movimiento Nacional".

Informe: AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 56. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Santiago Ullate Ochoa


Ficha del Fondo Jimeno Jurío


Asesinados en Corella el 28 de agosto de 1936


Tomás CLAVIJO ULLATE

Datos personales

Fecha de nacimiento:

Edad:

Estado civil: Casado

Padre: Carlos

Madre: Ana

Hijos: 3

Profesión: Jornalero

Ocupó el cargo de: Concejal -1936- de Monteagudo

Militancia: UGT

Informe de muerte

Fecha: 28/8/1936

Localización: Corella

Informe: "(...) que en una noche del mes de agosto de 1936, salió del domicilio de esta localidad, con rumor desconocido, sin que hasta la fecha se tengan noticias de él."

Informe: AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 82. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Tomás Clavijo Ullate


Eugenio MUÑOZ MARTÍNEZ

Datos personales

Fecha de nacimiento: 14/11/1865

Edad: 70 años

Estado civil: Casado

Profesión: Propietario

Informe de muerte

Fecha: 28/8/1936

Localización: Corella


Cecilio MUÑOZ ULLATE

Datos personales

Fecha de nacimiento: 23/11/1912

Edad: 23 años

Estado civil: Soltero

Padre: Andrés

Madre: Ángeles Ullate Ochoa

Profesión: Jornalero

Obs. Militancia: JS

Informe de muerte

Fecha: 28/8/1936

Localización: "término de Corella"

Causa: "a consecuencua del Glorioso Movimiento Nacional"

Ainforme: MT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 57. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Cecilio Muñoz Ullate


Ficha del Fondo Jimeno Jurío

Demetrio PLANILLO JIMÉNEZ

Datos personales

Fecha de nacimiento: 10/11/1890

Edad: 45 años

Estado civil: Viudo

Hijos: 1

Profesión: Labrador

Informe de muerte

Fecha: 28/8/1936

Localización: "jurisdicción de Corella"

Causa: "a consecuencia del Glorioso Movimiento Nacional"

Informe: AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 54. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Demetrio Planillo Jiménez


Ficha del Fondo Jimeno Jurío

Ramiro PLANILLO JIMÉNEZ

Datos personales

Fecha de nacimiento: 8/4/1904

Edad: 32 años

Estado civil: Casado

Padre: Santiago

Madre: Petra

Hijos: 4

Profesión: Jornalero

Informe de muerte

Fecha: 28/8/1936

Localización: Corella

Causa: "con motivo del glorioso Alzamiento Nacional"

Informe: AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 96. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Ramiro Planillo Gracia


Ficha del Fondo Jimeno Jurío

J. Julio TOMÁS OCHOA

Datos personales

Fecha de nacimiento: 26/7/1910

Edad: 26 años

Estado civil: Soltero

Padre: José María

Madre: Antonia

Profesión: Jornalero

Informe de muerte

Fecha: 28/8/1936

Localización: "en la carretera de Corella a Castejón"

Causa: "con motivo del glorioso Alzamiento Nacional"

Informe: AMT. 1939, Caja 680, Legajo 2, Sección Gubernativo. J. Prim. Inst. de Tudela. Año 1939. Número 97. Expediente de jurisdicción voluntaria para acreditar la defunción de Julio Tomás Ochoa

 

Ficha del Fondo Jimeno Jurío

LA PESADA CRUZ DEL FRANQUISMO

 

El 24 de agosto de 1949 toda la prensa del Movimiento (no había otra) transmitía la noticia de la visita a Corella que el día anterior había realizado la esposa del Dictador para cumplimentar diversos actos protocolarios, entre ellos la inuguración de un monumento "a los caídos de la Cruzada". "Un monumento espléndido, con soberbias escalinatas que conducen a una especie de colina donde aquél se levanta" escribía el centenario periódico navarro que ha apoyado todos los golpes de Estado que en España se han producido. Y añadía: "El Párroco pronunció un vibrante discurso cristiano y patriótico que se ovacionó". En otros medios se precisaba más el cariz de ese discurso: “(...) el monumento a los caídos de la Cruzada, que fué inaugurado con gran solemnidad, pronunciando con tal motivo un discurso el párroco de Corella, quien enalteció a los mártires de la guerra de Liberación, y dijo que Navarra volvería a intervenir en una cruzada, si ésta se produjese, ofreciéndose, en la persona de la esposa del Generalísimo, al Caudillo Franco”.
Desde hace más de 70 años resuena el eco de ese discurso en Corella, un discurso de exaltación del golpe de Estado y de la guerra civil, un discurso de exaltación de la Dictadura, de exaltación del fascismo, del nacionalcatolicismo (la variante española del nazismo), un discurso que expresa la voluntad permanente a recurrir a la violencia, a la misma violencia que se había generado a raíz de la insurrección contra la democracia en 1936 y un ofrecimiento, por tanto, que dice "yo mataré", "yo violaré", "yo torturaré".
Sólo hay una manera de acabar con el eco de ese discurso, como cualquier demócrata entiende, que es la desaparición de éste y de todos los símbolos del franquismo. No vale ninguna excusa. Verdad, Justicia, Reparación.

 


  

MEMORIA Y RECONOCIMIENTO: LAS COMISIONES PRO-FUSILADOS


Como hemos recordado en entradas anteriores (ver AQUÍ y AQUÍ) a partir de 1978 se inició en Navarra una gran movilización popular para recuperar los restos de los fusilados de 1936 y enterrarlos con la dignidad que se merecían. El alma de aquella movilización fueron los familiares de aquellos fusilados que durante muchos años habían tenido que sufrir en silencio el dolor de su desaparación violenta. La autoorganización de aquellas familias quedó plasmada en las Comisiones Pro-fusilados que se organizaron en cada pueblo.

En Corella aquellos trabajos tuvieron su culminación en los actos de Homenaje realizados en abril de 1980. La Comisión pro-fusilados de Corella hacía un llamamiento “A todas las personas de buena voluntad” a participar en aquellos actos, con estas palabras: “Ha llegado el momento sublime de rendir el más respetuoso homenaje a nuestros esposos, padres, hermanos y amigos que en la triste contienda de 1.936 fueron inmolados por el fascismo, sin haber cometido más delito que defender, durante su joven vida, la noble causa de la libertad, la democracia y la justicia social. Que su sangre derramada por tan nobles y bellos ideales, no sea entre nosotros motivo de odio ni revanchas, sino de reconciliación y amor entre todos los corellanos”.

Para recordar aquella efeméride la Asociación Cultural Tambarria había organizado un acto público de reconocimiento a aquellos corellanos y corellanas, que no pudo celebrarse a causa de la pandemia y que esperamos pueda realizarse cuando las circunstancias sanitarias lo permitan.

En aquellos años la solidaridad entre Comisiones pro-fusilados de los distintos pueblos se  manifestó de muy diversas formas, apoyándose unas a otras en un contexto todavía de represión, de falta de apoyo por las autoridades locales y de indiferencia por parte de algunos. Una forma de solidaridad era acudir a los actos que se celebraban en los pueblos vecinos. Testigos de ese mutuo apoyo son los documentos que ofrecemos en este post, que deseamos nos sirvan de recordatorio permanente de las emociones, de los anhelos y de los sufrimientos de aquellos días.






























NUNCA MÁS UN 18 DE JULIO COMO AQUÉL


Hasta hace no mucho tiempo en los libros que han tratado de transmitir el terror golpista que se abatió sobre Navarra aquel 18 de julio de 1936, los autores fueron reacios a recoger los nombres de los ejecutores de aquel terror, excepto algunos casos muy notorios. Prefirieron no dar los nombres de aquellos asesinos con los que convivieron tantos años. Así lo hicieron Josefina Campos y José Mari Esparza en sendos libros que describían las trágicas matanzas de Peralta y Tafalla. Hoy en día van apareciendo investigaciones que tratan de dar a conocer los nombres de aquellos ejecutores, como el libro reciente de Bingen Amadoz, Matones, publicado por la editorial Pamiela


Las reivindicacines de Verdad, Justicia y Reparación son una exigencia democrática que en otras circunstancias hubieran de haber sido hechas cumplir por los Tribunales de Justicia y las Comisiones de la Verdad pertinentes, tal como ha ocurrido en otros países. Es necesario el conocimiento de los victimarios, no por un afán de revancha, sino por la necesidad de construir una convivencia democrática que haga que hechos como aquellos no vuelvan a suceder nunca más.

En la madrugada del 19 de julio de 1936, 28 jóvenes corellanos llegaban a Tudela dispuestos para matar. Unas horas antes responsables de la Falange de Tudela se trasladaron a Corella para hablar con el responsable de dicho partido en esa ciudad, Cirilo Arellano Arriaga, de cara a traer contingentes falangistas corellanos a la capital de la Ribera aquella misma noche. Cirilo Arellano, falangista de 27 años, explicaba su versión: “en virtud de la reunión acordada entre varios grupos de fascistas de los pueblos circunvecinos, el declarante, en compañía de veintisiete afiliados vecinos de Corella se trasladó a Tudela a las dos horas del día 19 en una camioneta; al llegar al portal de dicha ciudad se bajaron todos del expresado vehículo, siguiendo la marcha a pie por la misma carretera hasta la Plaza Nueva; al entrar en dicha plaza observaron que en la esquina del Círculo Mercantil había un grupo de doscientas a trescientas personas; antes de llegar a ellos se destacaron del numeroso grupo dos alguaciles y tres serenos, los cuales dieron la voz de alto, y sin dar tiempo a contestar dispararon sus pistolas contra el que declara y siete compañeros que nos habíamos adelantado de nuestro grupo, haciendo también disparos el resto de los que se habían quedado en la expresada esquina de dicho Círculo, por cuyo motivo se vieron obligados a defenderse haciendo huir a sus agresores, pero estos se parapetaron en la esquina del Círculo Mercantil y en los urinarios de la plaza y desde estos puntos siguieron disparando hasta que se presentó la Guardia Civil y al encontrar heridos al dicente y a los jóvenes Antonio Santamaría y Ángel Catalán fueron conducidos al hospital público donde fueron reconocidos y curados por un facultativo”.

En el libro Consejo de guerra. Injusticia militar en Navarra (1936-1940), de Ricardo Urrizola Hualde, publicado en 2017 por la editorial Txalaparta, se recoge un documento de fecha del 4 de marzo de 1937, por el que conocemos el nombre de aquellos falangistas corellanos que tomaron las armas contra el gobierno legítimo y democrático de la República y apoyaron el golpe militar fascista y la consiguiente represión que se cebó contra los trabajadores de nuestra Ciudad:


RELACIÓN DE LOS FALANGISTAS QUE FUERON A TUDELA
el día 18 de Julio pasado.

Fermín Delgado Eraso.................................... Muerto en el frente
Jesús Rodriguez Ruiz......................................    idem. en el idem.
Julián Pérez Bermejo......................................    idem. en el idem.
Eladio Ayala Arnedo.......................................    idem. en el idem.
Cirilo Arellano Arriaga....................................   herido en Tudela
Ángel Catalán Catalán.....................................   idem. en idem.
Antonio Luis Santamaría.................................   idem. en idem.
Manuel Romano Jiménez................................   idem la misma noche en Valtierra
Andrés Sesma Catalán..................................... reside actualmente en Burgos
José Arellano Ruiz........................................... en el frente Santander, Columna Sagardia
Antonio Andrés Sesma....................................  en el frente Santander,     idem.      idem.
Andrés Navascués Eraso.................................  en el  idem.    idem.          idem.      idem.
Santiago Catalán Virto.....................................  en el  idem.    idem.          idem.      idem.
Luis Simón García...........................................  en Somosierra Compañía Capitán Molina
José Sainz Arellano..........................................   en     idem.        idem.        idem.      idem.
Emilio Gil Estañán...........................................    en     idem.        idem.        idem.      idem
Damián Ayala Chueca......................................  en Elgoibar Compañía Capitán Miranda
José Segura Crespo..........................................   en     idem.      idem.        idem.      idem.
Doroteo Lázaro Marcilla..................................     en     idem.      idem.        idem.      idem.
Miguel Ángel Gil Arbeloa................................    en San Sebastián Banda Falange
Antonio Jiménez Delgado................................   en San Sebastián
Bernardino Isla Pérez.......................................  en Bergara enlace Jefe E. M.
Emilio Bienzobas Catalán................................   en Ochagavía 2ª de Falange 
Luis Monreal Igea............................................   en Estella soldado
José Antonio Segura Arellano..........................   en Huesca 3ª de Falange
José Eraso Vallés..............................................    en    idem.          idem.
Ángel Bienzobas Ochoa...................................   en Elgoibar Compañía Capitán Miranda
Pablo Delgado López.......................................   en Pamplona, Fuerte

Corella a 4 de Marzo de 1.937


El Jefe Local de Falange

(Fdo) Cirilo Arellano


De algunas de estas personas tenemos algunos más datos, que constan en sus expedientes militares:

José Luis Simón García, carpintero, soltero de 26 años, “afiliado a FE antes del movimiento” afirmaba que el 19 de julio de 1936 a las dos de la madrugada actuó en Tudela “tomando el ayuntamiento y el centro obrero”.

José Ruiz Arellano, 22 años, soltero, labrador, falangista “camisa vieja” dijo que “salió voluntario tomando parte con el jefe local y varios falangistas en la dominación de Tudela” el 19 de julio. Marchó al frente el 27 de julio.

Jesús Rodríguez Ruiz, falangista, guardicionero, de 20 años, declaraba que era “camisa vieja” y que “el día 18 de julio acudió voluntario en compañía de varios falangistas de esta localidad y a las órdenes del Jefe de Falange de Corella, a la dominación de la ciudad de Tudela al Glorioso Movimiento Nacional. Durante los primeros días del Alzamiento Nacional, en compañía de la Falange de Corella y de la Guardia Civil, acudió a cuantos servicios se le encomendaron, saliendo fuera de la localidad a cuantos pueblos se encontraban con focos de resistencia, entre ellos se pueden citar los de Cervera, Alfaro, etcétera”.

José Segura Crespo, falangista, labrador de 21 años, se limitó a decir que “salió voluntario el 18 por la noche a los sucesos de Tudela y alrededores”.

En aquellas tareas de represión participaron también falangistas de Tudela, que llegaron a ser conocidos como La escuadra negra de la Falange de Tudela.



Esto es solo una parte de la Verdad que poco a poco se va descubriendo, gracias al trabajo de investigadores como Ricardo Urrizola o Bingen Amadoz, entre otros. De este último, compartimos unas respues en una entrevista a propósito de su libro, que nos deben hacer reflexionar:

-Consecuencias son mucho miedo y silencio... buen caldo de cultivo para mentes ignorantes; de los que no “quieren abrir heridas”; de los que no quieren ni se preguntan nada… ni, quizás, busquen a los suyos... y mejor caldo de cultivo para que vuelva  a crecer el fascismo; ¿qué nos puedes decir?

-Así es.  Después de la gran tragedia, miedo y silencio. Habían ganado los malos que se creían buenos y ellos mandaban sin que nadie pudiera rechistar. Fuera de los espacios privados y cerrados ni siquiera se podía hablar. En las casas de los culpables no se habló del tema, porqué al fin y al cabo y ya cuando las cosas se fueron serenando y hubo tiempo para la reflexión, muchos de los que habían matado no debieron considerar tan honrosas sus vivencias y no las transmitieron. Eso parece. En todo caso y si algo supieron o sospecharon sus descendientes, estos guardaron silencio absoluto. El tabú continúa existiendo a día de hoy. En las casas de las víctimas también hubo silencio, por miedo. En muchas familias represaliadas nadie escuchó nada a sus progenitores o si lo hizo fue en contadas ocasiones. En otras familias se transmitió todo el dolor vivido y finalmente prácticamente todos los descendientes de los asesinados han podido poner nombre y apellido a los culpables. Hace unos pocos años me sorprendí en ocasiones por el gran desconocimiento que de los hechos se tenía en la sociedad. Comprendí que el silencio y el miedo estaban detrás de esa ignorancia y que la memoria seguía agazapada esperando la ocasión propicia para dar a conocer lo que debía ser sabido. Ya no era posible conseguir justicia porqué los matones habían ido muriendo en sus camas, pero si se podía reparar la injusticia existente en relación a las víctimas directas de la violencia y a sus familiares. Me sentí obligado a preguntar para luego divulgar. Es una forma de reparación. La única que nos queda. No sé si conocer lo ocurrido parará los pies a quienes están dispuestos a seguir defendiendo el horror del fascismo. Creo sin embargo, que no conocer el pasado sería todavía peor.

-Me pregunto, ¿qué nivel de arrepentimiento presentan a lo largo de los años estos asesinos y delatores?

-Pues hubo de todo. Hubo entre esas alimañas, personajes que nunca se arrepintieron de nada, algunos se jactaban públicamente de sus hazañas al principio, luego no tanto. Hubo quien no pudo soportar la voz de su mala conciencia. Se decía que algunos enloquecieron porque los recuerdos no les permitían vivir en paz, que deambulaban por el campo gritando incoherencias como si pretendieran acallar con ello sus voces interiores. Y hubo suicidios entre los matones. Se hablaba también de muertes prematuras… Algunos de ellos achacaban lo ocurrido a su inexperiencia, a su juventud temprana en el momento de los hechos y también a las malas influencias que otros habían ejercido sobre ellos.

-Por favor: haznos una especie de retrato de los represores, delatores y  asesinos... de esos “matones” que tú nombras en el libro...

-Los retratos de los represores son tan variados como lo son las personas. Lo más terrible es seguramente saber que antes de la sublevación eran gentes tan normales como sus víctimas. Como explico en algún capítulo había entre ellos sin duda psicópatas, violadores, personas con inclinaciones perversas que en situaciones de paz permanecían agazapadas sin atreverse siquiera a asomar. Pero el golpe de estado lo puso todo patas arriba y aprovechando que cualquier mequetrefe, cualquier advenedizo, podía aspirar a tocar poder de decisión pues… Había entre ellos pasiones desatadas, ambición, envidia… Eso entre los muy pobres. Creían los más miserables que se apuntaron a las tareas represivas, que iban a escalar posiciones en la sociedad gracias a sus crímenes. Los ricos pretendían mantener su posición de prevalencia y no se manchaban las manos. Organizaban, financiaban y ordenaban a sus criados para que estos sí, les hicieran las labores de campo.

-Y los asesinos, delatores, ¿cómo se mueven hoy por hoy?

-Pues, desaparecieron sin que la justicia cayera sobre ellos. Murieron. Algunos prematuramente y otros de puro viejos. Aun conociendo lo que hicieron, algunos hijos de matones los defienden como si fueran héroes, lo cual resulta sumamente hiriente para los descendientes de las víctimas de aquella sinrazón. Otros no los defenderán jamás. Por humanismo o incluso porque militan en organizaciones antifascistas. Las cosas evolucionan en el seno de las familias que a veces se hacen irreconocibles.


Parada falangista en la inauguración del Parque en 1956